En el Perú, el tratamiento de datos personales por parte de empresas y entidades públicas está regulado desde hace más de una década por la Ley de Protección de Datos Personales (Ley N.º 29733) y su reglamento. La norma aplica a cualquier organización, pública o privada, que recolecte, almacene o use datos de personas naturales.
Su lógica de fondo es simple: tus datos son tuyos, y quien quiera usarlos generalmente necesita tu consentimiento informado, salvo excepciones previstas por la propia ley (por ejemplo, obligaciones legales o contractuales). Además, la entidad que trata tus datos debe protegerlos con medidas de seguridad razonables y no puede usarlos para fines distintos de los que te informó.
La ley también te da un conjunto de derechos concretos sobre tus propios datos —conocidos como derechos ARCO— que puedes ejercer directamente ante quien los tiene. Los explicamos en detalle en nuestra guía sobre derechos ARCO.
Si una empresa maneja tus datos sin tu consentimiento o se niega a atender un reclamo legítimo, existe una autoridad nacional encargada de supervisar el cumplimiento de la norma — puedes leer más en nuestro artículo sobre la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales.
