No hace falta un departamento de seguridad ni un gran presupuesto para tener un plan básico de respuesta a incidentes. Estos son los elementos mínimos que cualquier pyme debería tener por escrito, no solo «en la cabeza» de alguien:
- Definir qué cuenta como incidente y quién tiene autoridad para declararlo (para no perder tiempo decidiendo en plena crisis).
- Un contacto técnico de emergencia, interno o externo, disponible fuera de horario de oficina.
- Saber a quién notificar: puede incluir al CERT nacional, a clientes afectados, a la aseguradora si hay una póliza de ciberseguridad, o a la autoridad de protección de datos si hay información personal comprometida.
- Aislar antes que apagar: desconectar de la red los equipos afectados preserva evidencia mejor que apagarlos de golpe.
- Documentar todo desde el primer momento: qué se detectó, cuándo, qué acciones se tomaron.
Después de resuelto el incidente, una revisión honesta de qué falló y qué funcionó vale más que cualquier documento preparado con anticipación que nunca se probó.
